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Lo que comenzó como una idea para una forma en la que los científicos podían compartir información se transformó en algo que cambiaría al mundo, pero, ¿cómo lo hicieron?

¿Qué pasó?

¿Que pasó?

Hace treinta años, Tim Berners-Lee, entonces miembro del laboratorio de investigación en física Cern en la frontera franco-suiza, le envió a su jefe un documento titulado “Gestión de la información: Una propuesta” La nota sugirió un sistema con el cuál los físicos del centro podrían compartir “información general sobre aceleradores y experimentos”

Muchas de las discusiones sobre el futuro en Cern y en la era del LHC terminan con la pregunta: “Sí, pero ¿cómo podremos hacer un seguimiento de un proyecto tan grande?”, a lo que Berners-Lee respondió: “Esta propuesta proporciona una respuesta a tal pregunta”


Lo que hay que recordar

Lo que hay que recordar

Su solución fue un sistema llamado, inicialmente, Mesh. Combinaría un campo incipiente de tecnología llamado hipertexto que permitía que los documentos legibles por humanos se vincularan, con una arquitectura distribuida que los vería almacenados en múltiples servidores, controlados por diferentes personas e interconectados.

Realmente no fue a ninguna parte. El jefe de Berners-Lee, Mike Sendall, tomó el memo y anotó una nota en la parte superior: “Vago pero emocionante …” Pero eso fue todo. Tomó otro año, hasta 1990, para que Berners-Lee comenzara a escribir código. En ese tiempo, el proyecto había tomado un nuevo nombre. Berners-Lee ahora lo llamó la World Wide Web.


Lo importante es…

Lo importante es

Para una creación que comienza su cuarta década, todavía sabemos muy poco sobre cómo funciona la web. Los detalles técnicos, claro, están todos dispuestos ahí, en el documento inicial presentado a Cern, y en las muchas actualizaciones que Berners-Lee y el Consorcio de la World Wide Web que fundó para sucederlo, han aprobado.

Pero las dinámicas sociales construidas sobre esa base técnica están cambiando tan rápidamente y son tan inestables que cada año necesitamos reevaluar su legado. “¿Estamos ahora en una posición estable donde podemos mirar hacia atrás y decidir que este es el legado de la web? La verdad no. Lo que significa que estamos corriendo una carrera interminable, tratando de resolver los efectos de las nuevas plataformas y sistemas.


Algo más para acabar

Algo más para acabar

Treinta años después, y el invento de Berners-Lee ha justificado los grandes objetivos que implica su nombre. Pero con esa escala ha surgido una serie de problemas, que él nunca podría haber predicho cuando estaba construyendo un sistema para compartir datos sobre experimentos de física.

Como él lo dijo: “Cada vez que escucho que alguien ha logrado adquirir el nombre “de dominio” de su nueva empresa por 50 mil dólares en lugar de 500, suspiro y siento que el dinero no va a una buena causa”